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RTVC, al borde del abismo

Conocíamos estos días que la Radiotelevisión Canaria (RTVC) puede quedarse el próximo septiembre sin poder transmitir sus señales de televisión y radio al no haber renovado el contrato con Abertis, empresa responsable del transporte de las señales radioeléctricas. Un ‘éxito más de la ‘brillante gestión’ de Santiago Negrín, presidente de su Consejo Rector porque Clavijo así lo quiso; tanto que la decisión de su nombramiento estaba tomada y pactada antes de que llegara a la Presidencia del Ejecutivo, lo que constituyó algo más que una anomalía democrática.

En su período al frente del Consejo Rector de RTVC ha empeorado, con creces, la situación de la televisión canaria, poniendo incluso en peligro su viabilidad futura. Se ha incrementando la opacidad en la gestión y el partidismo, se han puesto en marcha dudosos procedimientos de contratación denunciados por la consejera María Lorenzo, quien desarrolla una impecable tarea en el órgano en defensa de la legalidad vigente.

He sido siempre un defensor de los medios públicos de comunicación. Deben desarrollar un trascendental papel de formación e información desde el pluralismo, ofreciendo, además, una programación de calidad, que no debe estar marcada por la obsesión por las audiencias. Los medios de comunicación públicos pueden y deben colaborar en la cohesión social y territorial de Canarias. Pueden y deben dar voz a los distintos sectores de la sociedad y facilitar el imprescindible desarrollo del sector audiovisual de las Islas, un sector que genera economía y empleo cualificado sin consumir territorio.

Estos objetivos no se están cumpliendo en modo alguno. La radiotelevisión pública canaria se ha convertido en un instrumento al servicio de CC y de su Gobierno. La pluralidad se encuentra gravemente lastrada. La calidad de su programación se ha ido reduciendo de forma significativa y la percepción negativa sobre la misma crece entre amplios sectores ciudadanos.                                                                                       

Consejo inoperativo

Su máximo órgano, el Consejo Rector, fue designado por el Parlamento a final de la pasada legislatura, con cuotas partidistas y a sabiendas de que las elecciones de 2015 iban a modificar sensiblemente la composición de la Cámara, y con el voto contrario de Nueva Canarias (NC), que denunció esas circunstancias. Es el órgano responsable de representar y administrar el ente público de RTVC, nombrar y cesar el equipo directivo de primer nivel de RTVC, aprobar su organización básica, supervisar la labor de dirección de RTVC y de sus sociedades, desarrollar los principios básicos de producción, aprobar las cuentas anuales y el anteproyecto de presupuesto.

Tras la dimisión de dos de sus cinco integrantes por diferencias con el presidente, el consejo se encuentra hoy muy debilitado, casi inoperativo. Nueva Canarias ha denunciado que el presidente del consejo, tras dos años al frente, ni siquiera ha aprobado el reglamento, el instrumento de funcionamiento del órgano, el que debe establecer los criterios para crear el Consejo Asesor y el Consejo de Informativos. Incumpliendo la ley de forma reiterada.

Desde Nueva Canarias también hemos denunciado el incumplimiento flagrante de la ley en el proceso de nombramiento de nuevos cargos directivos, sin concurrencia ni publicidad, lo que supone un incumplimiento del artículo 37 de la ley que regula RTVC y que obliga a que la selección de su personal y sociedades se efectúe con criterios de publicidad, igualdad, mérito y capacidad.Así como su partidismo exacerbado.

Hemos instado a los grupos parlamentarios, que nombraron este Consejo Rector, a acabar con esta lamentable situación de parálisis y de manipulación progubernamental y partidista de una televisión que es de todas y todos los canarios, no un patrimonio de CC. Urge rectificar y hay pruebas, en el ámbito estatal, de que se puede hacer.

RTVE

En ese sentido, valoro las relevantes decisiones tomadas en el Congreso de los Diputados respecto a RTVE. A través de una proposición de ley del PSOE, a la que posteriormente se sumó Podemos y, finalmente, el resto de grupos; en tres meses la dirección de la radiotelevisión pública será elegida por consenso.

Formé parte, en su momento, de la ponencia de la Ley 17/2006 de la radio y la televisión de titularidad estatal que impulsó Zapatero, y que permitió a la tele pública vivir sus momentos de máxima independencia de los profesionales y de mayor credibilidad. Ahora, tras un largo período de control partidista por el PP, se recupera el espíritu de esa ley. La elección del presidente y del Consejo de Administración se realizará por dos tercios del Congreso y el Senado. Si se produjera un bloqueo, podrá efectuarse por mayoría absoluta, pero contando con el apoyo, al menos, de la mitad de los grupos parlamentarios.

Además, se llevará a cabo un concurso público para la designación de esos cargos, buscando su máxima profesionalización. Aunque por plazos legales se estima que será muy difícil aplicarlo en la renovación urgente de los actuales responsables, que debería completarse a finales de verano. Pero sí en posteriores convocatorias.

Desde Nueva Canarias apoyamos este acuerdo que ha sido bien recibido por los profesionales del sector y sus organizaciones. Un acuerdo que puede servir como modelo a la hora de resolver la cuestión en la RTVC, como ha señalado la Unión de Profesionales de la Comunicación de Canarias (UPCC).

En la última reunión del Consejo Rector, Negrín no fue capaz de conseguir la aprobación de las cuentas de la corporación ni de prorrogar el contrato de transporte de la señal, prolongando la agonía del órgano. La actual situación es insostenible. Considero que resulta imprescindible transformar en profundidad la RTVC. Profesionalizándola, democratizándola y evitando su sometimiento al poder político de turno. Objetivos posibles de alcanzar si hay voluntad de los grupos parlamentarios. Modificando la senda actual que lleva camino de colocar la radiotelevisión pública al borde del abismo. La ciudadanía y los profesionales de la comunicación de Canarias se merecen una radiotelevisión pública plural, transparente y con mayor calidad en su programación.

Román Rodríguez es portavoz parlamentario y presidente de Nueva Canarias